13.3.10

no tuve mas opción que tomarme un respiro y salir corriendo... no podía soportar tanta vileza en una sola persona destrozando un pastel hermoso con un estúpido dullado y llenándolo de flores de mal gusto... y donde quedó esa pasión? me preguntaba mientras buscaba una espátula para embarrar con todo el peso de la ley esa crema chantilly mal puesta y esos insultantes picos de chocolate que hacían un escupitajo en la cara el pastel más delicioso que pudo haber hecho esa mujer... pero no lo amaba... solo iba porque su marido quería un pastel... también me senté en el filo de la cama... me miré en el espejo y vi como mis ojos lloraban por un pastel perdido y se pisoteaba mi estética de un pecador pastel de tres leches perfumado de rompope y tiras de coco...me limpié las lágrimas y me sentí mejor no ser yo la que llevaba ese pastel a mi casa