"Mira, este vestido para cuando vayas a una boda en la playa"... "uy si, al menos que tu te cases, ¿quién diablos se casa en la playa? jamás me pondré mi vestido y no sabes como me encanta"... y llegó el día, otra que le apuesta a ojos cerrados al amor y decide casarse y ¡EN LA PLAYA!... el viento a tope y la lluvia presente, pero el amor inundaba todo, nos llenaba de alegría y poco nos importó, hasta me atreví a bailar duranguense (y eso que lo odio)... siguen las bodas en el blog...
27.7.08
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