COTONETES
Otra vez solo faltan nueve dias para irme a casa, digo otra vez porque hace 15 días faltaban nueve también... sin pensarlo, hace 100 días aproximadamente compré unos cotonetes, digo aproximadamente porque ahora me quedan solo 9 cotonetes, y sé que otros han terminado como difuminador de sombra, corrector de pinturas, o simplemente se calleron y fueron al bote de basura, pero quien iba a pensar que en vez de palitos pintados en la pared señalando los días que faltan para volver, utilizaría los cotonetes para ir restando el tiempo a esta espera y ansia de estar en casa. Hoy tiré el cotonete número 10, tomando en cuenta que el cotonete numero 1 lo utilizaré el día que vuelo... creo que nadie le había dado la importancia a unos cotonetes tanto como yo, y menos, que han hecho volverme al pasado hace 100 días que pensaba que eran menos para volver a México, y que pensaba en estar en casa, y tenía una vaga ilusión de un amor esperándome y una sonrisa acompañada de besos y abrazos, de ver a mi madre sonreir, a mi abue llorar de emoción y a mi hermano reir como un loquito tocándose la cabeza y moviéndose la nariz, una maña que los dos tenemos cuando estamos nerviosos o felices, no lo sé... ahora, al día 9 de mi vuelo a México, que dejo España por un tiempo indefinido y extrañamente llueve en Valencia (si, volví a Valencia por unos dias), estoy sonriendo, porque solo 9 cotonetes y estaré en casa....
12.9.06
2.9.06
cuando tengo el corazón roto y las mismas canciones lacrimógenas me acompañan, preferiría que estas lágrimas que me escurren se convirtieran en perlas como la princesa del cuento, para así guardarlas y poderme hacer collares tan largos que lleguen hasta donde tienen que llegar... esta melancolía me alcanza, me abraza y no me suelta, esta tristeza profunda me llena el cuerpo y de nuevo, me delata el agua que sale de mis ojos, tan salada que arde cada vez que toca otra herida, sin curarla, solo recordándo su presencia con la sal... volví a querer, y siento que quiero todavía, solo que ahora, me quedé con las ganas de interpretar una vez mas, el papel de la protagonista tonta enamorada, que todo es rosa y azul, que sonrie cuando se ve al espejo y cepilla su pelo, porque lo único en lo que puede pensar es en el amor...pero siempre represento perfectamente el papel de la desdichada infeliz, que tiene amores imaginarios y que la estúpida protagonista, le ha robado... perdona mis palabras, es la melancolía y la nostalgia de lo que nunca existió lo que me hace escribir...
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